Ave María

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Ave María es el saludo del Ángel Gabriel a la Virgen María.

“Dios te salve María llena eres de Gracia, el Señor es contigo” el ángel le anunció que había sido elegida para ser la madre de Dios, ella se preguntaba como sería eso posible si no conocía varón (es decir, aún no estaba casada), el ángel le dijo: “El Espíritu Santo descendería sobre ti”, María aceptó diciendo: “Hágase en mí lo que has dicho”

María: significa señora de luz, que viene a iluminar la Tierra.

Llena de Gracia: «Kejaritomene» en ella no había sombra de pecado alguno, ya que por singular gracia y privilegio divino, y por los méritos del hijo que de ella nacería, fue preservada del pecado original.

El Señor está contigo: corresponder a la gracia, ”hágase en mí según tu palabra”.

Bendita entre las mujeres: tributo de alabanzas a la Misericordia Divina, la Virgen María creyó en las promesas de Dios y en el anuncio del ángel por eso se ha convertido para nosotros en modelo de fe.

El ángel también le dijo que Isabel, su prima estaba embarazada y cuando María fue a casa de su prima Isabel para ayudarla en su embarazo, ella la recibió con este saludo: ”Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”

Isabel estaba esperando a Juan (el bautista), a quien conocemos como el Profeta del Altísimo, pues fue Juan quien anunció “preparen los caminos a Dios” y fue también quien bautizó a Jesús en el río Jordán

En el siglo XIV, el magisterio de la iglesia añadió a la oración del Ave María:  Santa María madre de Dios ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte; pues nosotros los católicos reconocemos y aceptamos a María como nuestra Madre y por eso pedimos su intercesión ante Dios. Sin embargo su uso no se hizo universal hasta que San Pío V, al promulgar el Breviario Romano en 1568.

Un dato interesante sobre esta segunda parte del Ave María es la frase “Madre de Dios”, que proviene del griego «Theotokos» usada por el Concilio de Éfeso, y significa “que dio a luz a Dios”

Recordemos las palabras de Jesús en la Cruz al ver a María, su madre y a Juan, el discípulo amado: ”-Mujer, ahí tienes a tu hijo.” Después dijo al discípulo: “-ahí tienes a tu madre.” Y desde aquel momento el discípulo la recibió como suya. Jn 19, 26-27

🙏🏼 Amada Virgen María, Madre de Dios y madre nuestra, te pedimos que intercedas por nosotros ante tu hijo Jesús. Así como aceptaste con humildad ser la madre del Salvador diciendo “Hágase en mí según tu palabra”, ayúdanos a seguir tu ejemplo de fe y entrega. Ilumina nuestro camino y guíanos hacia tu hijo. Amén.

Por Martha Vargas

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *