Los Sacramentos son signos eficaces de la gracia santificante de Dios, instituidos por cristo y confiados a la Iglesia. Son signos visibles y sensibles del amor de Dios.
Los ritos visibles bajo los cuales los Sacramentos son celebrados significan y realizan las gracias propias de cada Sacramento, dan fruto en quienes los reciben con las disposiciones requeridas.
El Sacramento es un signo sensible porque se percibe a través de los sentidos, la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato.
Son signos de institución divina porque son instituidos por Jesús, no son creados por el hombre, son señal eficaz de la gracia santificante a partir de un signo sensible, la gracia se produce en quien los recibe.
Tenemos 3 tipos de Sacramentos:
Sacramentos de iniciación:
Bautismo, Confirmación y Comunión
Sacramentos de curación:
Reconciliación y Unión de los enfermos
Sacramentos de servicio:
Orden sacerdotal y Matrimonio
¿Con qué frecuencia se reciben los Sacramentos?
Bautismo – sólo una vez y para siempre
Confirmación -solo una vez
Comunión – muchas veces, siempre que estemos en condición de poder recibirla
Reconciliación – las veces que la necesitemos, sobre todo cuando cometemos pecado mortal
Unción de los enfermos – en caso de enfermedad, vejez, peligro de muerte
Orden Sacerdotal – sólo una vez y para siempre
Matrimonio – una vez y hasta que la muerte los separe; en caso de viudez se puede casar otra vez
🙏🏼 Señor Jesucristo, te damos gracias por los siete sacramentos que nos has regalado como signos visibles de tu amor y gracia. A través de estos dones sagrados, nos invitas a participar de tu vida divina desde el bautismo hasta la unción final. Ayúdanos a valorar y vivir cada sacramento con fe y devoción, para que nos santifiquen y nos acerquen más a Ti cada día. Amén.
Por Martha Vargas
